BIENVENIDO A UNA PARTE DE MI CABEZA.
No Le dije: Sí. Su rostro se desencajó por completo, sus ojos se quedaron viendo los míos y su respuesta fue un no. –No quiero que la primera vez sea así–. La tensión de mi cuerpo y el espaviento de mi cara no ocultaron mi asombro. Días enteros de besos, caricias en aquel lugar, pero…
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